Lo Crit del Palleter

Lo Crit del Palleter
El palleter Vicente Domenech, patriota valenciá. Cuadro pintat per Joaquín Sorolla

viernes, 28 de noviembre de 2014

El proceso de catalanización

Es evidente que ya nos hallamos en plena segunda batalla de Valencia en la guerra iniciada no solo por la agresión catalana de los años sesenta sino, mayormente, por el apoyo que los diferentes gobiernos valencianos desde la entrada del P.S.O.E que faltos del sentido de valencianidad y por pactos para obtener el poder no dudaron en incurrir en deslealtad. La cima de esta actitud la alcanzó el Partido Popular al crear primero la Academia Valenciana de la Lengua, – que no la Academia de la Lengua Valenciana -, mediante el pacto secreto, ilegitimo y traicionero con Pujol, y después cometiendo la barbaridad de blindar dicha academia introduciéndola en el Estatuto de Autonomía.
Lo escandaloso de estos hechos, es que sus fatales consecuencias se perpetúan al mantener el Consell la colaboración con el proceso de catalanización de Valencia, especialmente por medio de su politica lingüística, todo lo cual ha ido siendo conocido por la sociedad valenciana que por fin está reaccionando, primero con contrariedad y sorpresa, después con la protesta y ahora con la oposición abierta.
Ya en batalla destapada empiezan a moverse las fuerzas sociales destacándose con claridad los diversos sectores. Hay que reconocer sin tapujos que la Comunidad se halla en guerra, una guerra sin armas convencionales pero mucho mas sofisticada y peligrosa en la que se cumple aquello de “ Del agua mansa me libre Dios, que de la fuerte ya me libraré yo.” Una guerra que se ve obligado a librar el Pueblo Valenciano en legitima defensa, mucho peor que la de Sucesión y que ha creado la amenaza mas grave que ha sufrido el Reino de Valencia en toda su historia. Valga como prueba que trescientos años después de la Batalla de Almansa la lengua valenciana estaba viva a pesar de ciertas prohibiciones y de la castellanización. Hoy el retroceso es importante y la amenaza mas peligrosa por el parecido del catalán con nuestra lengua – solo el parecido – y el acoso y lavado de cerebro al que se somete a nuestros estudiantes bajo la dirección y con el apoyo, económico y de medios, del gobierno valenciano.
Todo este montaje que el Partido Popular viene desarrollando, del que no se avergüenza ni niega, es lo que en definitiva ha hecho saltar esta segunda fase. Era la “crónica de una confrontación anunciada”. Lo último que podían esperar los valencianos y muy especialmente los simpatizantes y votantes del P.P. es que éste les traicionara. Y no solo esto sino que haga ostentación de la traición, porque un gobierno “de los valencianos” al que se acusa de todas estas maniobras y no se defiende es que admite la acusación. Quien calla, otorga. Ningún dirigente del P.P. ha negado la politica catalanista que lleva a cabo. Como ya se está comentando y es notorio, a pesar de esas acusaciones el Consell no ha tomado una sola medida para descatalanizar su politica. Se empecina en seguir “desvalencianizando” a nuestra sociedad. Véanse entre mil cosas más, los museos, las películas de la filmoteca, las obras teatrales del teatro Principal y en qué lengua catalanizada se ofrecen al público. Es una autentica masacre en todos los sectores, hasta en las Fallas.
Consecuencia lógica de lo que antecede es que las agrupaciones auténticamente valencianas – no habría necesidad de calificarlas de valencianistas – valencianas, porque las otras no lo son por mucho que quieran disimularlo y algunas ni lo disimulan y están quitándose la careta, van preparándose para poder librar esta batalla o las que sean necesarias en esta guerra de supervivencia no solo de la cultura sino de la identidad valenciana. Y lógicamente, esos sectores sociales demandan la actuación de las fuerzas vivas – o no tan vivas – mas representativas de la sociedad valenciana, afanándose en despertarlas comunicándoles el peligro en que nos hallamos y su obligación de integrarse en las diferentes líneas de defensa que se están montando.
Entre esas fuerzas vivas o no tan vivas destacan Lo Rat Penat y la Real Academia de Cultura Valenciana, siendo ésta ultima la que se halla en una situación de adormecimiento que ya parece tener explicación. En opinión de las cúpulas de las principales agrupaciones activas es el nuevo Decano de la RACV el que está frenando la que debiera ser la natural toma de posición de la entidad. Como prueba de ello señalan que el Decano se negó a abrir expediente de expulsión al hoy presidente de la catalanista “Academia Valenciana de la Lengua” Ramón Ferrer Navarro, a pesar de haber incurrido éste flagrantemente en faltas graves establecidas en los estatutos de la institución. Es mas, se sabe que algunas entidades indicaron al Sr. de Miguel la procedencia de la medida pero que él se opuso alegando que “ en la RACV no se expulsaba a nadie por sus ideas “, …. ¿ tampoco por sus hechos?. Ante las presiones ejercidas fue el propio Ferrer Navarro el que se dió de baja, lo que no es precisamente una medalla para el nuevo Decano.
Pero hay más. El Decano, a pesar de sus manifestaciones de no querer rozar la política, – argumento en defensa de su inmovilismo -, no tuvo inconveniente en aceptar el cargo nada menos que de Comisario de la Celebración de los 30 Años de la Ley de Símbolos. Tambien se le dijo que no debía haber aceptado y aunque se comenta que renunció no se sabe si es cierto, porque si renunció no lo hizo público.
La cosa se complicó aún mas al aceptar la distinción que concedió el Consell a la Real Academia de Cultura Valenciana, al parecer por tantos años trabajando por la cultura valenciana, lo que no deja de ser una ironía después de mas de veinte de no prestarle la mas mínima atención, dejándola por completo fuera de cualquier área de responsabilidad en cultura y lengua y con subvenciones “ de hambre “, si se comparan con las que ha venido otorgando y otorga a la academia catalanista. El criterio unánime del colectivo de entidades valencianistas es que esa concesión le regalaba la oportunidad de plantar cara al proceso de catalanización renunciando a la misma porque, aparte la maniobra que comportaba el otorgamiento, era la ocasión para manifestar claramente que la Real Academia de Cultura Valenciana no podía aceptar una distinción de un gobierno que está plenamente involucrado en todo un proceso de deslealtad para con el Pueblo Valenciano al desarrollar una política que favorece a Cataluña en detrimento de nuestro patrimonio cultural.

Guillem de Varoych
http://vlcnews.es/2014/opinion/el-proceso-de-catalanizacion/

No hay comentarios:

Publicar un comentario