José Manuel Bou/ Una demostración de la trivialización de nuestra política es como este “palabro” pronunciado por la alcaldesa de Valencia Rita Barberá en la Crida, en aparente estado de embriaguez y pasando del valenciano (o el normalizado que hablan los políticos) al castellano sin demasiado criterio, se ha convertido en el término de moda en la política municipal. Valle Inclan lo llamaba esperpento y nosotros actualidad política.
http://www.elpalleter.com/actualitat/opinions/noticies/2008/bou090315.htm
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Lo significativo de la anécdota no es el hecho en sí, ojalá lo más grave que hubiera hecho un político en España fuera emular a Boris Yeltsin, sino el pasotismo que denota. Si Rita Barbera se siente tan sobrada como para permitirse el "caloret", esto es, acudir a un acto público con unas copas de más (lo de los castellanismos en el discurso en valenciano son lo de menos, si la gente le perdona al PP su catalanismo, mucho más sus castellanismos) y el propio PP se permite hacer chapas con eso, es porque, a escasas fechas de las elecciones, Rita Barberá no tiene oposición alguna para revalidar su mayoría en el ayuntamiento. ¿Alguien conoce a algún otro candidato? ¿Alguien recuerda a otro alcalde o alcaldesa que no sea Rita?
Nadie sabe qué candidato presenta el PSPV ni porque nadie querría votar a un zombi político como el PSOE, a un partido que ya ha muerto, pero que todavía no lo sabe. Nadie sabe qué candidato presenta Podemos ni, siquiera, si se presenta, coartado el entusiasmo de sus bases por la rácana pretensión de Pablo Iglesias de evitar cagadas de sus correligionarios que le puedan alejar de la Moncloa. A nadie que no sea catalanista le importa lo que haga Compromis, después de que Podemos les haya quitado la patente de los indignados, ni a nadie que no sea un ortodoxo estalinista de puño en alto y de internacional diaria ante la hoz y el martillo, le puede importar lo que haga Esquerra Unida. Nadie conoce a los candidatos de UPyD, Ciudadanos o VOX, centrados los dos primeros en ofrecer nombres mediáticos, aunque probablemente vacios, a las autonómicas, pero sin actores ni hijas de pseudocientíficos peinados a lo Einstein para el ayuntamiento, y aun conmocionado el último ante la espantada de su guapa candidata. Y del valencianismo mejor no hablemos.
Rita se presenta sola a las elecciones y lo sabe, y aun presentándose sola perderá, probablemente, la mayoría absoluta, lo que da idea de su desgaste, pero no puede perder las elecciones, simplemente porque no tiene ante quien perderlas. Por eso puede permitirse los excesos que considere e, incluso, puede sacarles partido. De hecho, si reflexionamos, veremos que el PP lleva presentándose solo a las elecciones valencianas desde hace 20 años, ante el despiste de la izquierda, incapaz de aceptar nuestras señas de identidad, y el ninguneo constante al valencianismo, primero fagocitado por el PP en una vergonzosa compra de voluntades, y luego incapaz de resucitar ante el vacio mediático. Eso explica que un PP corrupto hasta la médula y completamente fracasado en todos sus frentes, pueda seguir obteniendo una mayoría absoluta tras otra, causando el estupor de quien no conozca los entresijos de la política valenciana, hasta las próximas elecciones en las que, sin duda, perderán dicha mayoría, pero en las que, muy probablemente, volverán a ser el partido más votado. Y es que el PP da vergüenza, pero sus alternativas también.
Pues eso, el caloret. O el esperpento.
http://www.elpalleter.com/actualitat/opinions/noticies/2008/bou090315.htm
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