Juan Vanrell Nadal/ Hace casi un siglo, George Bernanos, destacado novelista francés, escribió “L’ Imposture des bienpensants”. Es un ensayo lúcido y acusador de la cobarde traición ideológica de muchos políticos e intelectuales católicos. Su acusación es rabiosamente actual. Política, moral y socialmente demasiada gente, y demasiadas veces, usa la mentira de todo orden y cae en la corrupción de toda clase. Ricos y pobres, letrados e iletrados van interesadamente a lo suyo. Mangan, poco o mucho, si tienen ocasión propicia…
Vuelvo a insistir en la impostura perversa que hace “català” lo que siempre ha sido y es “valencià”, en Valencia, y “baléà”, en Baleares. LA MENTIRA triunfante es un fruto muy amargo de la cobardía acomodaticia de la gente en general y de los “bienpensantes” en particular. La consecuencia lamentable de esta cobardía conformista es la absorción infame de ambas lenguas, autóctonas y más que milenarias, por un “catalán estándar” reciente, creado en los laboratorios químicos del cubano Pompeu Fabra en el pasado siglo.
En Baleares, sin tapujos, se llama oficialmente “català” lo que siempre, siempre, siempre ha sido y es “mallorquí” en Mallorca, “menorquí” en Menorca, etc. Suspenden a los alumnos que escriben en mallorquín… Un diputado, Nel Martí de MES (El “Compromís” de Valencia) declara en la prensa: “Aceptar el “salat” en la televisión balear es un golpe de estado lingüístico”. Le secunda de inmediato la O.C.B. : “Son aberrantes las disposiciones del Ejecutivo en el uso del “salat”… El profesorado no se cansa de montar algaradas contra la recuperación del mallorquín ancestral… Ningún medio de comunicación defiende jamás el gran y singular tesoro filológico del artículo “salat”, evolución del “ipse,ipsa,ipsum” latino… Las autoridades hacen el vacío total a la celebración del “Die de sa Llengo Baléà”… Etc., etc., etc.
En Valencia, gracias al valor de los García Sentandreu, Manolo Latorre, Teresa Puerto, Francisco Blasco, Fernando Millán y demás valencianos cabales, el pancatalanismo está algo más callado. Procede con cautela, no exenta de ironía. Tolera que “el catalán sublime” pueda ser llamado “VALENCIANO”, en Valencia. ¡El colmo del sarcasmo!
Otro fruto, igual de amargo, es LA IGNORANCIA. Demasiada gente desconoce el verdadero valor de su lengua propia, MADRE común de un pueblo. Esta ignorancia deplorable está demagógicamente auspiciada por políticos, profesores y periodistas, adoradores interesados del becerro de oro catalán. Esta ignorancia es completamente normal en Mallorca: “Jò som es mallorquí mes mallorquí de Mallorca…No consentiré may que ningú tòqui sa nostra llengo: ES CATALÀ DE MALLORCA”, me dijo arrogante el Sr Rotger, entonces Alcalde de Inca. Se basaba en que lo decía la U.I.B., lo ordenaba el Estatut y lo creía el pueblo. Mi respuesta, basada en la Filología, fue contundente. Me confesó su ignorancia al respecto y me rogó que pasáramos a otro tema. Él, sin embargo, no cambió de ignorancia. Cuando accedió a la Presidencia del Parlamento Balear cambió el “. es” por el “. cat”… La gente, ignorante del inapreciable tesoro de su lengua, acepta estoicamente los atropellos inauditos que los políticos le hacen.
No menos amargo y dañino es el fruto de EL SILENCIO: Nos roban descaradamente la Lengua, SILENCIO… Hacen catalanes a los mundialmente famosos autores del Siglo de Oro Valenciano, SILENCIO… Hacen catalán e icono de su lengua al mallorquín Ramón Llull, SILENCIO… La AVL (prescindible del todo: la R.A.C.V. llena perfecta y GRATUITAMENTE su cometido desde 1915) recibe casi CUATRO MILLONES de euros para hacer “català” lo que siempre, siempre, siempre ha sido y es “valencià”, SILENCIO… Nos usurpan la paella y la ensaimada, SILENCIO… En una palabra, nos quitan nuestra identidad indiscutible para ofrenda a un insaciable pancatalanismo, SILENCIO…
Obviamente, en Valencia y en Baleares hay gente e instituciones insobornables, ejemplo vivo de amor a sus señas de identidad. En Valencia podemos destacar: A “Lo Rat Penat” ahora que su Presidente, Enric Esteve, ha salido de su ambigüedad calculada; a la citada R.A.C.V.; a la Coalición Valenciana y Nou Valencianisme; al G.A.V. y a otros grupos de inquebrantable valencianismo, en las tres provincias del Reino. ¿Ha pensado alguien en lo altamente beneficioso que hubiera sido para Valencia si Coalición Valenciana hubiera sacado solamente el escaño de Juan García Sentandreu en las elecciones de 2007?... Los cobardes “bienpensantes” que entonces prefirieron el “voto útil” -totalmente inútil para la detención del pancatalanismo usurpador- claman ahora por un partido político valenciano que se preocupe seriamente por los problemas valencianos. “A burro muerto, cebada al rabo”, dicen en Argentina…
Baleares tiene también sus grupos identificativos destacados. En honor a todos ellos citaré sólo algunos nombres: Miquel Garau, fundador de “S’Acadèmi Baléà”. Mariano Bendito, alma y Presidente del grupo “Amics de s”Històri y de sa Llengo Baléà”. Antonio Alemany, periodista de gran valía, que, con datos y argumentos irrebatibles, desenmascara las innumerables falacias y vilezas del pancatalanismo en Mallorca. (¿¡No habrá pesado algo esta valentía en la exagerada condena que lo tiene en prisión!?). José Zaforteza, promotor de la “Fundació Jaume III”, de verdadero prestigio social. Todos ellos y algunos más son referente ejemplar de la defensa de la lengua balear.
No debemos olvidar que valencianos y mallorquines estamos en el mismo barco torpedeado por el pancatalismo desaforado. Dada su inteligente y embaucadora estrategia demagógica, algunos se creen derrotados. Sólo se ha perdido la primera batalla, imprevista e inesperada. Pero no se ha perdido ni se perderá nunca la guerra. El pancatalanismo està anclado en LA MENTIRA ególatra. En cambio, nuestra lengua, la valenciana y la balear, está basada en LA VERDAD irrefutable de la Historia y de la Filología.
Desde la Historia, Cataluña como tal no era corona, estado, condado o nación en 1229, conquista de Mallorca, ni en 1238, conquista de Valencia. Entonces era soberanía de la Corona Francesa a la que pagó tributo de vasallaje hasta el Tratado de Corbeil (1258)… Más aún, no tuvo plena autonomía jurisdiccional hasta 1525, año en que el Emperador Carlos V nombró Virrey de Cataluña al Arzobispo de Tarragona. La pregunta es obvia: ¿Pudo un país institucionalmente inexistente dar su lengua a otros países existentes?...
Filológicamente “el valencià” y “es baléà” son lenguas autóctonas, evolucionadas desde el latín. Ambas han recorrido un camino parecido. Ambas tienen su época pre-románica, románica, musulmana y de consolidación, después de la Reconquista. Ambas reúnen todos los requisitos filológicos para ser lengua propia. Ambas sufren ahora el mismo acoso perverso del pancatalanismo que se empeña en hacerlas obra suya… Algún día los alumnos descubrirán los engaños maléficos de los adoradores catalanes y verán LA VERDAD de su lengua ancestral…
“La verdad prevalece sobre la mentira como el aceite flota sobre el agua”(Balmes). Hasta que la verdad de nuestra lengua prevalezca sobre la mentira que la hace catalana, defendamos “a coro” el tesoro que hace especial y privilegiada a la lengua valenciana, por su Siglo de Oro, y a la balear, por la singularidad de su artículo “salat”.
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| Juan Vanrell Nadal Catedrático de Francés Pte. de la Acadèmi de sa Llengo Baléà. Premi Llealtat 2009 http://www.elpalleter.com/ |
Lo Crit del Palleter
El palleter Vicente Domenech, patriota valenciá. Cuadro pintat per Joaquín Sorolla
viernes, 23 de enero de 2015
Los frutos amargos de la cobardía
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